Impactos del cambio climático

Hoy en día, el cambio climático está teniendo muchos impactos apreciables, que van desde los aumentos de la temperatura a la subida del nivel del mar como consecuencia del derretimiento de los casquetes polares, pasando tormentas e inundaciones, cada vez más frecuentes.

Fundición de los casquetes polares

En las últimas décadas, el área helada del Océano Glacial Ártico, en el polo norte, se ha reducido un 10%, mientras que el grosor de la capa de hielo se ha reducido en un 40%. Los datos obtenidos por los satélites canadienses y europeos muestran que el hielo de Groenlandia se está derritiendo y se trasvasa al océano a un ritmo cada vez más rápido. En 1996 esta cantidad de agua alcanzó los 90 kilómetros cúbicos, mientras que en 2005 ascendió a 220. En el otro polo del planeta, la capa de hielo que cubre el continente antártico se ha vuelto inestable.

Desaparecen los glaciares

Se calcula que nueve de cada diez glaciares en todo el mundo se están derritiendo. Se estima que el 75% de los glaciares de los Alpes suizos haya desaparecido en 2050.

Aumenta el nivel del mar

En el último siglo, el nivel del mar ha aumentado entre 10 y 25 cm, y se prevé que aumente hasta más de 88 cm para el año 2100. El agua del mar puede penetrar en tierra y salar tanto el suelo como los acuíferos. La revista Science publicó en marzo de 2006 un estudio que indicaba que para 2100 el nivel del mar podría subir hasta seis metros.

Pérdida de biodiversidad

Muchas especies de animales y plantas no podrán adaptarse a los cambios de temperatura. Especies como los osos polares, focas, morsas y pingüinos son especialmente vulnerables. En septiembre de 2005, la extensión del Océano Glacial Ártico había alcanzado su cota más baja, perdiendo más de 250 kilómetros en el norte de Alaska. Muchos osos polares se ahogaron o murieron de hambre, al no poder recorrer grandes distancias para obtener su fuente de alimentación.

En el Antártico, las focas crían menos porque las hembras están desnutridas ya que las temperaturas cálidas del mar han reducido las poblaciones de camarón antártico, la base de la cadena de alimentación de las focas.

Los científicos también han observado que muchas especies están emigrando fuera de sus ámbitos históricos hacia climas más frescos. Por ejemplo, 36 especies de peces controlados en el Mar del norte (que se ha calentado 1.1°C en los últimos 30 años) se han desplazado entre 50 y 400 kilómetros al norte, y 15 especies de mariposas españolas han ascendido 212 metros en las montañas.

La producción de alimentos está en peligro

Durante la ola de calor de 2003, muchos países sufrieron una caída de la producción de hasta el 30%.

En las zonas tropicales y subtropicales, ya se prevé que el daño en la agricultura como consecuencia del calor se producirá cuando la temperatura suba 1,7°C.

Una temperatura media más alta podría dejar millones de personas en peligro de hambruna. Un estudio realizado por la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) prevé la pérdida del 11% de la tierra de cultivo en los países desarrollados para 2080, con la consiguiente reducción en la producción de cereales.

Se extiende la escasez de agua

El agua ya escasea en muchas regiones del mundo. Casi una quinta parte de la población mundial, 1200 millones de personas, no tiene acceso al agua potable. Si la temperatura global sube entre 2 y 2,5°C por encima de los niveles preindustriales, esta cifra podría duplicarse con facilidad.

Aumento de condiciones meteorológicas extremas

Las condiciones meteorológicas extremas –tormentas, inundaciones, sequías y olas de calor- se suceden con más frecuencia.

Durante la última década, se han triplicado en el mundo las catástrofes naturales debidas al clima con respecto a la década de los 60, y en 2005 se produjo un record de huracanes: 15, tres más que en el último registro, establecido en 1969. El huracán Katrina fue sin duda el más trágico y costos de todos ellos, ya que provocó 1.300 muertes y unos daños materiales valorados en 80.000 millones de dólares aproximadamente. Los últimos estudios sugieren que hay un vínculo entre la intensidad del huracán y el cambio climático.

La OMS está preocupada porque la cifra anual de muertos como consecuencia de las olas de calor podría multiplicarse antes de 2050 debido al cambio climático.

Propagación de las enfermedades

El cambio climático aumenta la probabilidad de que las enfermedades tropicales, como la malaria y el dengue, se extiendan a nuevas regiones, ya que las condiciones climáticas apropiadas para los mosquitos que transportan la malaria se desplazan hacia el norte. Se prevé que un aumento de 2°C pondrá en peligro a 210 millones de personas, que correrán el riesgo de padecer malaria, con un aumento epidémico potencial del 30-50% en el caso del dengue.

Conflictos y Migración por resolver la escasez de agua y alimentación

Las sociedades se verán obligadas a resolver la escasez de agua y alimentos, y posiblemente los conflictos y la migración.

Las consecuencias de la escasez de agua y alimentos en algunas regiones del mundo, así como el impacto negativo de los episodios climáticos extremos, pueden traer consigo migraciones y conflictos por el reparto de los recursos, cada vez más limitados. Esto daría lugar a tensiones en todo el mundo.

Pueden ocurrir catástrofes

Los científicos estudian las diferentes posibilidades de los peores casos, como un aumento en el nivle del mar de 7 metros si se derrite la capa de hielo de Groenlandia, o el corte de la circulación termohalina del océano que transporta las aguas calientes desde el ecuador hacia el norte y las aguas frías de la región polar hacia el sur.

Parte de esta circulación es la corriente del Golfo, que garantiza que las temperaturas en el norte de Europa sean cálidas. Si la circulación se detiene, el resultado sería que el clima sería mucho más frío en el norte de Europa.